HMS Dreadnought
Martes, 16 Septiembre 
La aparición, en 1906, del nuevo acorazado británico hizo que, de la noche a la mañana, el cruceros protegidos y cruceros acorazados quedasen totalmente obsoletos. Efectivamente, el Dreadnought combinaba un armamento superior al de todos los acorazados construidos hasta entonces, sin sacrificar su protección, y además, con su planta propulsora de turbina de vapor alcanzaba los 21 nudos, por lo que era tan veloz como cualquier crucero existente.
Esta verdadera revolución en el arte de la construcción naval hizo que el Almirantazgo británico se plantease crear, a partir del Dreadnought, un nuevo tipo de buque de guerra: el crucero de batalla. El primer crucero de batalla fue el HMS Invincible, que entró en servicio en 1908. Este tipo de buque tenía una función clara: la caza de cruceros protegidos y acorazados que operasen contra el tráfico mercante.
En términos generales, un crucero de batalla combinaba el armamento del Dreadnought con una velocidad superior a 25 nudos, lo que le permitía cazar cruceros protegidos más lentos y peor armados, y escapar de cualquier enemigo que le superase en armamento. El precio que se pagó a cambio de tan alta velocidad fue, sin embargo, el sacrificio de la coraza. El HMS Invincible, sin ir más lejos, tenía una coraza vertical de tan sólo 152 mm.: por comparación, el HMS Dreadnought tenía una coraza de 280 mm.
